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Los movimientos sociales en América Latina: ¿ciudadanías insurgentes? Democracias con nuevos desafíos

Paola Gramaglia

 

Resumen

Teniendo en cuenta las diversas secciones que se proponen en esta oportunidad y considerando cierta tradición latinoamericanista deberíamos comenzar definiendo los términos en los que son concebidos: democracia, ciudadanía y política en América Latina. Entendiendo que si bien esta tríada resulta necesaria para explicar la modernidad política, la particularidad de la periferia, la constituyó en una modernidad sostenida por la violencia colonial de diverso tipo que reviste, entre otras cuestiones, a ciertas narrativas de dislocación de sentido de las subjetividades en diferentes ciclos de violencia colonial como lo denomina la socióloga aymara Silvia Rivera Cusicanqui.

La idea de ciudadanía designa una forma de comunalidad, de ahí que el ser del ciudadano es primordialmente una membrecía. Ser ciudadano es ser miembro de un espacio común de derechos, de formas de acción y participación que hacen posible la modificación misma de aquellas instituciones en continuo cambio a las que llamamos “derechos”, sean éstos de carácter colectivo o individual. La idea misma de ciudadano, de miembro con derechos de una ciudad, ha estado indisolublemente vinculada a las distintas tradiciones republicanas, tanto clásicas como moderna. Ser ciudadano significó ser un igual, entre otros iguales, en la vida de la polis; esto es, vivir bajo un régimen de isonomía (iguales leyes para todos los ciudadanos) e isegoría (igual derecho a la toma de la palabra).

En esta convocatoria, me posibilita re-pensar que la ciudadanía actual no está reducida a la figura que emerge al retraerse las distintas formas de la coacción impuesta por las solidaridades de distinto tipo. Más bien, habría que re-considerar en el sentido que lo propone Carlés que: ni la tradición republicana, ni la tradición liberal pueden explicar por sí misma justamente, ese aspecto central de la ciudadanía que es la comunalidad, la membrecía de un cuerpo de iguales. Mientras que para el republicanismo la misma es supuesta como un dato; la tradición liberal, partiendo del individuo, simplemente la ignora o la toma sin más como el espacio donde los derechos individuales coexisten. Paradójicamente, es en la tercera gran tradición del pensamiento político occidental, en la tradición democrática, donde encontramos los elementos que nos permiten comprender la siempre precaria fijación de un límite comunitario, esto es, la posibilidad misma de una membrecía.

Palabras claves: Democracia-Ciudadanía-Política, Movimientos sociales latinoamericanos.

Abstract

Taking into account the differents sections that propose at this time and considering some Latin Americanist tradition we should begin by defining the terms in those who are conceived: democracy, citizenship and politics in Latin America. Understanding that this triad result necessary to explain the political modernity, the particularity of the periphery constitute this modernity, in a modernity supported by the colonial violence of diverse type that re-dresses, between other issues, to certain narratives of dislocation from sense of the subjectivities, in different cycles of colonial violence as called the sociology aymara Silvia Rivera Cusicanqui.

The idea of the citizenship designates a way of communality, of there that the being of the citizen is basically a membership. Be a citizen is a member of a common space of rights, forms of action and participation that make possible the modification itself of those institutions in continuous change, which we call "rights", and this rights are of collective or individual character. The idea itself of citizen, a member with rights of a city, has been inseparably associated to the different republican traditions, both classic and modern traditions. Be a citizen meant, be the same, the equal, between equal others, in the life of the polis; this is, to live under a regime of isonomy (equals laws for all the citizens) and isegory (equal right to capture of the word).

In these convening, it me makes possible to rethink that the current citizenship is not reduced to the figure that emerges when retiring the different forms of coercion imposed by the solidarities of different type. Rather, it would be necessary to reconsider in the sense that Carlés proposes it: neither the republican tradition, nor the liberal tradition can explain for itself exactly, this central aspect of the citizenship that is the communality, the membership of a body of equals. While for republicanism, the communality is supposed as a fact; the liberal tradition based on the individual, simply ignores it or takes it, without more, as the space where individual rights coexist. Paradoxically, it is in the third great tradition of the political occidental thought, in the democratic tradition, where we find the elements that allow us to understand the always precarious fixation of a community limit ,this is, the same possibility of a membership.

Keywords: Democracy- Citizenship- Politically, Latin-American social movements.

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